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UNA CATÁSTROFE HECHA POR EL HOMBRE
Un viaje multimedia a través de Sudán del Sur

 

El pasado diciembre, un desacuerdo político trastornó al estado más joven del mundo, sumergiéndolo en la violencia.

La crisis en Sudán del Sur comenzó el 15 de diciembre del 2013. Tensiones políticas se degeneraron, desbordándose en violentos combates en las calles de Juba, la capital del país. La violencia se expandió rápidamente por todo el país.

Desde entonces, Sudán del Sur se ha visto atrapado en las garras de una crisis de una violencia horrenda, desplazamientos masivos y ahora, la terrible amenaza de una hambruna.

La historia de Juan

LA VIOLENCIA

A cabo de unas pocas semanas, miles de personas habían muerto o habían sido heridas. Los equipos de ayuda humanitaria recibieron reportes aterradores de civiles asesinados en sus casas y en hospitales, y de una violencia incalificable en contra de mujeres y niños.

Una de cada siete personas ha tenido que abandonar su hogar. En el interior del país, 1.3 millones de personas siguen desplazadas y 450,000 han cruzado las fronteras en busca de mayor seguridad en países vecinos.

En cuestión de solo unos meses, el sueño de Sudán del Sur – el estado más joven del mundo - se ha convertido en una pesadilla.

John Mamer vivía con su familia en Bor, una ciudad en el centro del país, en la orilla oriental del río Nilo. Poco después de que el conflicto empezara en Juba, la violencia estalló en Bor. Cientos de personas fueron asesinadas y la mayoría de los habitantes de la cuidad tuvieron que huir.

Escuche a Juan contar sobre la noche en que cayó Bor.

TRANSCRIPCIÓN

Los combates empezaron a las diez de la noche y duraron hasta la mañana. Venían de tres direcciones, por lo que era difícil escapar.

Atacaron a civiles inocentes. Mataron a la gente vulnerable: mujeres, niños, ancianos y discapacitados. Nos quedamos adentro hasta la mañana, hasta que la situación empeoró. Nos fuimos de Bor exactamente a las seis de la mañana y nos dirigimos hacia el puerto.

Había muchos disparos. Nos rescataron en el puerto y navegamos a la orilla oeste del río Nilo, hacia Mingkaman.

El día que regresé a Bor para ver mi casa y mi propiedad, no pude contener mis lágrimas. La ciudad estaba repleta de cadáveres. Todo había sido reducido a cenizas.

Bor era una ciudad fantasma, en un estado caótico. Decidí regresar a Mingkaman inmediatamente. En nuestro primer día en Mingkaman, la comunidad nos dio de comer. Las agencias humanitarias llegaron más tarde.

La vida aquí en Bor es miserable en comparación con Mingkaman. La gente que vive aquí depende de las raciones de alimentos de Mingkaman, donde las Naciones Unidas da ayuda.

El conflicto que tenemos hoy fue creado por el hombre y creo que la única solución tendrá que venir también del hombre.

MAPA INTERACTIVO

La familia de John huyó de Bor, cruzando el río Nilo para encontrar refugio en Mingkaman.

Para saber más información sobre la violencia y el desplazamiento que se ha apoderado de Sudán del Sur desde diciembre de 2013

Haga doble clic en el mapa para zoom in.

Nueve meses de violencia ha dejado a numerosas familias expuestas al miedo, la enfermedad, el hambre, desplazamientos y a la miseria.

La historia de Mary

DESPLAZAMIENTO

Ser desplazado no se trata sólo de tener que abandonar su casa. Es tener que dejar atrás su vida entera por completo. Imagínese tener que salir corriendo de su casa, llevándose tan sólo las pocas cosas que puede cargar.

La familia de John ahora vive en Mingkaman, el área para personas desplazadas internas más grande de Sudán del Sur. Mary, su esposa, vive con seis de sus siete hijos y sus siete nietos.

La falta de comida preocupa a Mary. Aunque las agencias de ayuda humanitarias están distribuyendo alimentos, el hambre sigue siendo una preocupación creciente.

Las inundaciones, la violencia continua, y la falta de fondos hacen la tarea de las agencias humanitarias aún más difícil.

En este video, Mary habla de su vida diaria en el área de desplazados en Mingkaman.

"Se llevaron todo," dice ella, sobre los grupos armados que destruyeron su casa en Bor. "Ahora, aquí vivimos sin refugio."

La violencia y el desplazamiento que ha arrasado Sudán del Sur impidió que los agricultores pudieran sembrar sus cultivos. Ahora que la temporada de lluvias ha llegado, ya es demasiado tarde. La ONU y sus asociados temen que una gran parte del país pueda enfrentarse a una hambruna.

LA AMENAZA DE LA HAMBRUNA

La vida en Mingkaman y Bor es una lucha diaria. Pero un poco más al norte en el estado de Unity, la gente ha empezado a morir de hambre.

La temporada de lluvias ha empeorado la situación y ha traído consigo inundaciones que han empeorado el saneamiento, exponiendo a niños, que ya tienen problemas de desnutrición, a más enfermedades como el cólera.

Los equipos humanitarios que trabajan en Bentiu, la capital del estado de Unity, reportan que niños están muriendo diariamente de desnutrición severa y otras enfermedades.

Familias como la de Nyagol Mayiel caminaron durante días para llegar a Bentiu, comiendo hierbas salvajes, lirios de agua o cualquier cosa que encontraban en el camino.

"Veníamos de Leer (a unos 100 kilómetros al sur) a pie. Yo llevaba al bebé más chico y los demás iban caminando. Caminamos durante cinco días para llegar aquí," explica ella.

Nyataba, la hija de Nyagol de un año y medio , está recibiendo tratamiento contra la desnutrición. Su condición es estable, después de días de tos, vómito y diarrea. Su hermano más chico no fue tratado a tiempo para que pudiese sobrevivir.

La crisis humanitaria en Sudán del Sur ha causado inmenso sufrimiento humano.

La ONU estima que 3.9 millones de personas – alrededor de 35 por ciento de la población total - no tienen suficiente para comer. El riesgo de que el país caiga en una hambruna es extremadamente elevado y crece cada día.

Si hubiera sido posible plantar cultivos y si los mercados no hubieran sido destruidos, la amenaza de una hambruna hubiera podido ser evitada.

Una crisis de proporciones devastadoras

Este mapa muestra la gravedad de la inseguridad alimentaria en Sudán del Sur. En este momento, gran parte del norte está clasificado en Estado de Emergencia - la última fase antes de una declaración de hambruna. En estas regiones, al menos 1 de cada 5 hogares afrontan faltas extremas de consumo de alimentos, resultando en una muy alta desnutrición aguda o mortalidad.

En algunas áreas, informan que hasta un 50 por ciento de los niños están gravemente desnutridos. Haga doble clic en el mapa para ampliarlo.

Haga doble clic en el mapa para zoom in.

Se debe de actuar ya. 235,000 niños necesitarán tratamiento contra desnutrición aguda este año.

Esto es el doble que el año pasado.

Sin tratamiento, hasta 50,000 niños podrían morir antes del final del año.

Esta es una crisis provocada por el hombre.

"La tragedia de Sudán del Sur es que esta crisis está provocada por el hombre. El desplazamiento y la violencia no tenía por qué ocurrir, el sufrimiento que estamos viendo no era inevitable. Y ahora, nos estamos enfrentando a la amenaza de una hambruna. Si llega, también habrá sido provocada por el hombre."

- Toby Lanzer, Coordinador de Asuntos Humanitarios en Sudán del Sur

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